jueves, 20 de octubre de 2011

El ORIGEN Y REVOLUCIÓN DEL ESPAÑOL





EL ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL ESPAÑOL

 El idioma español o castellano es una lengua romance del grupo ibérico. Es uno de los seis idiomas oficiales de la ONU y, tras el chino mandarín, es la lengua más hablada del mundo por el número de personas que la tienen como lengua materna. Es también idioma oficial en varias de las principales organizaciones político-económicas internacionales (UE, UA, OEA, OEI, TLCAN, Unasur, Caricom, y el Tratado Antártico, entre otras). Lo hablan como primera y segunda lengua entre 450 y 500 millones de personas, pudiendo ser la tercera lengua más hablada considerando los que lo hablan como primera y segunda lengua. Por otro lado, el español es el segundo idioma más estudiado en el mundo tras el inglés,35 con más de 20 millones de estudiantes, si bien otras fuentes indican que se superan los 46 millones de estudiantes distribuidos en 90 países, y la tercera lengua más usada en Internet (7,8% del total).
El español, como las otras lenguas romances, es una continuación moderna del latín hablado (denominado latín vulgar), desde el siglo III, que tras el desmembramiento del Imperio romano fue divergiendo de las otras variantes del latín que se hablaban en las distintas provincias del antiguo Imperio, dando lugar mediante una lenta evolución a las distintas lenguas romances. Debido a su propagación por América, el español es, con diferencia, la lengua romance que ha logrado mayor difusión.

Según la Real Academia Española de la lengua, la palabra español procede del provenzal espaignol, y éste del latín medieval Hispaniolus, que significa de Hispania, España.
Hispaniolus procede de la denominación latina de la provincia de "Hispania" que incluía a la Península Ibérica y a las Baleares o, más bien, de su forma ultracorrecta. Cabe recordar que en latín tardío no se pronunciaba la h, pero por motivos eufónicos, se añadía una e- a las palabras que empezaban con s+consonante. En consecuencia, se creía que la forma escrita correcta de Hispaniolus era Spaniolus (Cf. italiano: storia por historia).
Otra teoría afirma que Spaniolus (literalmente hispanitoespañolito) procede del occitano espaignolMenéndez Pidal ofrece otra explicación etimológica: el clásicohispanus o hispánicus tomó en latín vulgar el sufijo -one (como en borgoñón, bretón, frisón, lapón, sajón, etc) y de *hispanione se pasó en castellano antiguo a españón, "luego disimilando las dos nasales se llegó a español, con la terminación -ol, que no se usa para significar naciones".
La otra denominación, castellano, procede del latín Castellanus, que significa de Castilla, reino medieval situado en la parte central de la península ibérica.
Como dice Menéndez Pidal "la base del idioma es el latín vulgar, propagado en España desde fines del siglo III a.C., que se impuso a las lenguas ibéricas" y al vasco, caso de no ser una de ellas. De este substrato ibérico procede una serie de elementos léxicos autónomos conservados hasta nuestros días y que en algunos casos el latín asimiló, como: cervesia > cerveza, braca > braga, camisia > camisa, lancea > lanza.
Otros autores atribuyen a la entonación ibérica la peculiar manera de entonar y emitir el latín tardío en el norte peninsular, que sería el origen de una serie de cambios en las fronteras silábicas y en la evolución peculiar del sistema consonántico. Otro elemento conformador del léxico en el español es el griego, puesto que en las costas mediterráneas hubo una importante colonización griega desde el siglo VII a.C.; como, por otro lado, esta lengua también influyó en el latín, voces helénicas han entrado en el español en diferentes momentos históricos.
Por ejemplo, los términos huérfano, escuela, cuerda, gobernar, colpar y golpar (verbos antiguos origen del moderno golpear), púrpura (que en castellano antiguo fue pórpola y polba) proceden de épocas muy antiguas, así como los topónimos Denia, Calpe. A partir del Renacimiento siempre que se ha necesitado producir términos nuevos en español se ha empleado el inventario de las raíces griegas para crear palabras, como, por ejemplo, telemática, de reciente creación, o helicóptero. Entre los siglos III y VI entraron los germanismos y su grueso lo hizo a través del latín por su contacto con los pueblos bárbaros muy romanizados entre los siglos III y V.
Forman parte de este cuerpo léxico guerra, heraldo, robar, ganar, guiar, guisa (compárese con la raíz germánica de wais y way), guarecer y burgo, que significaba 'castillo' y después pasó a ser sinónimo de 'ciudad', tan presente en los topónimos europeos como en las tierras de Castilla, lo que explica Edimburgo, Estrasburgo y Rotemburgo junto a Burgos, Burguillo, Burguete, o burgués y burguesía, términos que entraron en la lengua tardíamente. Hay además numerosos patronímicos y sus apellidos correspondientes de origen germánico: Ramiro, Ramírez, Rosendo, Gonzalo, Bermudo, Elvira, Alfonso. Poseían una declinación especial para los nombres de varón en -a, -anis, o -an, de donde surgen Favila, Froilán, Fernán, e incluso sacristán. Junto a estos elementos lingüísticos también hay que tener en cuenta al vasco, idioma cuyo origen se desconoce, aunque hay varias teorías al respecto.

El idioma Español, también llamado Castellano, igual que el Portugués, Catalán, Gallego y Provenzal, Francés, Italiano y Retorromano, se originan a partir de la transformación del Latín.
Las diferentes lenguas nativas que se hablaban en la península Ibérica, antes de la prolongada dominación romana; a excepción del Vascuence, desaparecieron dejando solo algunos vestigios aislados y voces toponímicas. Para entonces un Latín vulgar con características dialectales, remplazó lo que a la postre existía en la provincia romana de Hispania .Las invasiones germánicas aportaron léxico como: Álvaro, Ramiro, Burgos, Yelmo etc. Los árabes aportaron: Alquimia, Alcázar, Alcalí, Alcohol. De origen nativo tenemos: Paramo, Izquierdo, Vega etc.
Al ocaso de la dominación Visigoda aparecen los Mozárabes (cristianos sometidos a la dominación musulmana), quienes conservaron su dialecto llamado Romance, modalidad que en principio gozaba de homogeneidad en su estructura, sufriendo posteriores modificaciones según factores culturales provinciales, físicos y geopolíticos.
Ejemplo de lo anterior son: al bable asturiano, el leonés y el gallego, los cuales antecedieron al castellano correspondiendo al proceso Reconquistador.
Según el erudito Menéndez Pidal, hay estudios que revelan la evolución del idioma a partir de las primeras formas románicas hasta el S XI, las que prueban sus características típicas castellanas oriundas de la típica Castilla la Vieja al sur de la antigua Cantabria. La nueva Lengua para entonces evoluciona según el sino de una misión imperial a partir del momento en que Castilla se eleva a Reino Poderoso y se consolida como la bandera de la Unidad Hispánica.
Elementos básicos en el desarrollo idiomático hacia los Siglos IX y X, fueron los Glosarios (Emilianense y Silense), tipos de diccionarios latinos primitivos donde al lado de las palabras latinas se escribían las Romances correspondientes.
En el siglo XI el idioma ya expresaba claramente la Épica de los Cantares de Gesta y con esto se destacaba el primer ícono de la Literatura española: El Cantar del Mío Cid, obra concluida finalmente hacia el S XII.
Hacia el S XIII se incorporan expresiones de otras lenguas, se aplica como instrumento en la expresión científica-histórica y se da un gran paso al fijar la Prosa Castellana en la obra de Alfonso X el Sabio.
Obras como El Arcipreste de Hita y El Infante don Juan Manuel, hacen que en el siglo XIV
progrese el idioma con exuberante y pintoresco léxico, con expresiones fructíferas y variadas.



Realizado Por:
NADESKA LEAL
C.I.:22.120.154